1984

sábado, febrero 19, 2005
Orwell´s first book, Down and Out in Paris and London, and several thereafter suffered from "in-house censorship". His last underwent the same fate in at least one of its many editions and translations. A Spanish version for publication in Argentina was the subject of the very last surviving letter to Orwell from his agent, Leonard Moore, dated 22 November 1949, two months before his death. Moore told Orwell that the Argentine publishers wanted cuts made of some 140 lines because "the Spanish language is cruder than the English" and the authorities might be induced to ban Nineteen Eighty Four "on some quite irrelevant point of morality". That would mean the loss of a book the basic philosophy of wich was "aimed directly against some of the most powerful movements of our time". Among passages causing particular concern in Argentina were page 70, lines 3-23 and much of pages 131-3.

PETER DAVIDSON
Albany, London

GEORGE ORWELL
Nineteen Eighty-Four
Published in Penguin Books with an Introduction and a New Note on the Text 1989.
Reprinted in this edition 1990.

Nacionalismo y peronismo. La Argentina en la crisis ideológica mundial (1927-1955)

lunes, febrero 07, 2005
Christian Buchrucker:
Nacionalismo y peronismo. La Argentina en la crisis ideológica mundial (1927-1955).
Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 1987.

Nos encontramos sin dudas frente a uno de los libros más importantes escritos sobre el desarrollo ideológico del nacionalismo argentino. Mucho se ha escrito sobre el tema, desde las investigaciones de James R. Scobie, Argentina: A City and a Nation, New York, 1964, o Arthur Whitaker, en su libro Nationalism in Latín America; Past and Present, 1962, hasta el estudio específico acerca del nacionalismo argentino de Marisia Navarro Gerassi, Los Nacionalistas, 1968, o el documentado e importante libro de Enrique Zuleta Alvarez, El Nacionalismo Argentino, 1975. Son muchos los autores que han tratado de descifrar las características del nacionalismo que precedió al peronismo. Mas es este libro de Christian Buchrucker el que intenta conectar con mayor propiedad el desarrollo del nacionalismo argentino de fines de los años '20, en el contexto universal del desarrollo genético de la ideología de la derecha radical y el Fascismo.

Christian Buchrucker es alumno de Ernst Nolte y eso, en cierta medida, explica la utilización del método fenomenológico para interpretar el fenómeno ideológico tal como se representa a sí mismo. Ernst Nolte, el famoso historiador alemán, escribe historia de las ideas intentando recuperar la integración hegeliana de filosofía e historia. Basado en eso, puede exigir validez universal para su famoso estudio acerca de las ideas políticas de Charles Maurras, Mussolini e Hitler en su estudio, The Three Faces of Fascism: Action Francaise, Italian Fascism, National Socialism, 1965. Todo ello dejando de lado no sólo la historia política de los movimientos que éstos condujeron, sino también la dimensión socioeconómica del fascismo. La intención de Nolte es bien clara. Los tres movimientos políticos son tres caras de un mismo fenómeno ideológico que representa una revuelta contra el proceso universal de secularización y democratización de los tiempos modernos. En términos filosóficos, el fascismo es una violenta resis- tencia al concepto de "trascendencia", es decir, al hombre liberado y moderno de la sociedad liberal o socialista. En otros términos, es la resistencia a la modernización. Desde L'Action Francaise hasta el Nazismo, esta resistencia muestra sus características diabólicas. El nazismo, por lo pronto, sería para Nolte una expresión de este fenómeno, y quizá un tanto deliberadamente le hace perder su verda- dero y específico contenido ideológico.

Apoyado en el método fenomenológico, Buchrucker se aboca a contestar varias preguntas con respecto al contacto entre el nacionalismo argentino y los fascismos europeos; acerca de la relación entre el nacionalismo de los '30 y el peronismo, y acerca de la verdadera substancia del peronismo y su trascendencia para el desarrollo de las ideas políticas en la Argentina.

Lo ambicioso de la empresa, que comprende el análisis ideológico de un largo período de tiempo que abarca también al peronismo, es, quizás, la mayor debilidad de este trabajo. Esta debilidad se hace más evidente cuando se debe tener en cuenta que el nacionalismo argentino pre-peronsma no contó con un líder especial o un movimiento político central en el que se pueda concentrar el análisis ideológico, como lo hiciera Nolte con los tres líderes mencionados. Este movimiento cultural, que se desarrolló en el marco de grupos de estudio, editoriales de periódicos o semanarios, nunca se manifestó políticamente en algún partido de importancia, quedando reducido a grupos como la Legión Cívica, la A.N.A. (Acción Nacionalista Argentina), o posteriormente, a la Alianza Nacionalista. Estos grupos tuvieron importancia en la creación de una nueva atmósfera espiritual que, como manifestó Mario Amadeo, descreditó el sistema de ideas liberales bajo las cuales Argentina vivió firmemente ubicada hasta 1930.

Buchrucker intenta estudiar el fenómeno ideológico desde todos sus ángulos; "la imagen del enemigo", "la idealización de la edad media", "influencia del franquismo", "influencia del modelo italiano", etc. Al tener que tratar tantos pequeños movimientos y nombres importantes del nacionalismo argentino de acuerdo a los diversos ángulos plante- ados, que, según la metodología adoptada, aclararían el verdadero contenido de la ideología nacionalista argentina, creemos que el resul- tado, más que aclarar, confunde, perdiéndose sensiblemente la línea general de la argumentación. Definitivamente, es dificil pensar en esta importante serie de nacionalistas argentinos como los hermanos Ibarguren, Irazustra, Ernesto Palacio, etc. como filósofos políticos. Más bien sus argumentaciones responden y se ajustan a acontecimientos y desarrollos históricos específicos que en este libro se pierden sensiblemente ante la densidad del análisis ideológico filosófico.

A fin de ajustar el desarrollo del nacionalismo de derecha argentino en el contexto histórico local, merece, quizás, una atención especial el proyecto ideológico del Yrigoyenismo, cuya manifestación política po- pulista fue negada en un principio por el nuevo nacionalismo integral concentrado en La Fronda y la Nueva República. Se debe tener en cuenta que el yrigoyenismo surgía también de la crítica antipositivista y contra el proyecto de modernización liberal, y el nacionalismo de FORJA surge de la corriente personalista del yrigoyenismo. La ideología nacionalista del yrigoyenismo, por lo pronto, merece ser ubicada también en el marco de los orígenes de esta "tercera posición", que en definitiva proviene de la síntesis ideológica del nacionalismo integralista y la "izquierda" yrigoyenista.

Si bien es cierto que Buchrucker menciona a los precursores del nacionalismo anti-imperialista del radicalismo como Manuel Ortiz Pereira, creemos que es importante analizar la relación ideológica entre el "personalismo" yrigoyenista y la evolución del pensamiento antiimperialista desarrollado por FORJA. Este punto toma mayor importancia cuando en el nacionalismo de derecha, especialmente en los hombres que Zuleta Alvarez llama nacionalistas republicanos, se vislumbra una clara evolución hacia un nacionalismo anti-imperialista y populista. Buchrucker menciona eso, y aparentemente no le da la importancia que ese desarrollo ideológico merece. De la misma forma, Buchrucker no amplía el desarrollo sobre el viro populista de gente como Bruno Jacobella, quien a pesar de ser miembro de la revista Nueva Política (contraria a todo viro populista), en definitiva se ajusta con la realidad nacional así como con el espíritu de rebeldía mundial que tornaba tanto a intelectuales conservadores como socialistas a la tercera vía nacionalista y fascista, que era la que mejor representaba la revolución total de valores racionalistas y materialistas de la sociedad burguesa y de su proyecto de modernización liberal.

Es claro que desde que el concepto de la "Década Infame" se imprime en la conciencia colectiva, sectores importantes del nacionalismo de derecha adoptan posiciones anti-imperialistas y populistas. Sin duda, la recuperación del yrigoyenismo por parte de Manuel Gálvez, al igual que la declaración que un verdadero radical debe ser fascista, demuestra en su juicio de valor lo que muchos fascistas entendían sin demasiados estudios exhaustivos y sin autoreconocerse como tal. Ello es, que el fascismo era una tercera vía revolucionaria, popular, nacionalista y, en cierta forma, modernista, aunque el concepto de modernización del fascismo se basa en una conceptualización que rechaza el concepto de modernización liberal o socialista internacio- nalista, enraizados en los conceptos filosóficos del Iluminismo. En el periódico Bandera Argentina, durante la mitad de los '30, hay un sinnúmero de editoriales con tintes obreristas y reformistas que tienen poco de restaurador, en el sentido de retorno a una sociedad elemental.

Es cierto que no podemos hablar de los nacionalistas argentinos en el mismo tono que los nacionalistas italianos como Corradini, D'Annunzio, etc. Los argentinos no tuvieron su Fiume ni pudieron escribir una constitución modernista como la de Carnaro. Sin embargo, muchos se inspiraban en el modernismo y vitalismo de D'Annunzio, como en el caso de Lugones, al igual que muchos asumían una tendencia anti-imperialista no menos convencida ni menos basada que el anti-imperialismo de izquierda, como en el caso de los hermanos Irazustra y de Ernesto Palacio. No pocos también entendían lo que había entendido Gálvez, y es que no hay vuelta atrás en la política de masas; por lo que es imposible negar al yrigoyenismo como precursor de un nacionalismo que asume similares posiciones críticas contra la democracia liberal y el socialismo burgués.

En el contexto de la historia política ideológica del período entre las dos guerras, lo que Nolte llama "la era de los fascismos", el nacionalismo argentino evoluciona de posiciones conservadoras de- fensivas a posiciones populistas. Así como de Charles Maurras y L'Action Francaise evolucionó el fascismo de Valois, en el nacionalismo argentino las condiciones de dependencia política y cultural llevan la evolución al anti-imperialismo y al populismo. De la misma forma que el concepto de la "nación proletaria" no es propiedad sólo de la izquierda revolucionaria sino del nacionalista Filippo Corradini, también el anti-imperialismo no es propiedad única de la izquierda nacional.

Buchrucker finaliza con el peronismo en el contexto de este análisis ideológico, y no queda del todo claro si la "tercera posición" del peronismo está o no enraizada en esta evolución del nacionalismo, o si es ésta una explosión popular que rompe justamente con las raíces integralistas y fascistas del nacionalismo argentino. Buchrucker menciona correctamente que la terminología de "justicia social" aparecía antes de 1943 en nacional-populistas, radicales y nacionalistas restauradores. Visto desde un punto de vista de autointerpretación, es seguro que el peronismo que sube al poder después de la Segunda Guerra Mundial no quiere ser confundido con el fascismo. Perón mismo miraba con desprecio a los nacionalistas "restauradores"; los llamaba "espiantavotos". Sin embargo, un análisis crítico del proceso de evolución ideológica del nacionalismo nos hace ver la conexión directa de Perón con él. Buchrucker no elude este punto, aunque entendemos que podía haberlo reforzado.

En conclusión, este es un libro muy valorable, en el que se trata de enfrentar el dilema del nacionalismo argentino desde todos sus ángulos. De esta forma se rescata una parte importante de la historia cultural e ideológica de Argentina. Al margen de la influencia política directa, sin lugar a dudas, así como existió una generación positivista de 1890 que elaboró un proyecto de modernización política, existió una generación antipositivista que desde los '20 y'30 elaboró en forma no sistematizada, y por momentos no coherente, un modelo de cultura política cuyas influencias no se han perdido hasta el momento actual.

Alberto Spektorowski
Universidad Hebrea de Jerusalén